Editorial Samarcanda
No hay leyes para escribir
  • Slider 1
  • Slider 2
  • Slider 3
  • Slider 4
  • Slider 5
  • Slider 6
  • Slider 7
  • Slider 8

Elizabeth Reinosa

Elizabeth Reinosa

Sobre el autor

Elizabeth Reinosa Aliaga (Cuba, 1988). Poeta y Narradora. Ingeniera en Ciencias Informáticas. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y egresada del XIII Curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Ha obtenido mención en el concurso Wolsan-CubaPoesía (2011) y mención particular en el concurso mundial de poesía Nósside (2015), así como el Premio Nacional Francisco Riverón (2015), el Premio Iberoamericano Décima al Filo (2015) y el Premio Internacional Voces Nuevas de la Editorial Torremozas (España 2016). Ha publicado en varias revistas y antologías en el extranjero. En Cuba su obra está incluida en las selecciones poéticas: Poderosos pianos amarillos ( Editorial La Luz, 2014) y El árbol en la cumbre. Nuevos poetas cubanos en la puerta del milenio (Letras Cubanas, 2015). Es autora del cuaderno de décimas En la punta del Iceberg (Editorial La Luz, 2011).

Formas de contener el vacío

Formas de contener el vacío es un compendio de amores, de pérdidas, de anhelos, de cicatrices… heterogéneo desde el punto de vista temático y con muchas zonas oscuras y luminosas que se entrelazan, dando vida a un universo lleno de simbolismo. Formas… va de lo efímero a la raíz, de lo circunstancial a lo perdurable, de la realidad a la invención. Furias, Fabulaciones, Fugas, Vacío y (des)equilibrio constituyen las cinco partes en que se agrupan los poemas. Furias, parte de lo ontológico, de la búsqueda, de la esencia… Fabulaciones representa el juego, las referencias a seres mitológicos-históricos-reales, que cobran vida en cada uno de los versos. En Fugas se invoca la añoranza, la ruptura, el desapego, la impotencia de dejar atrás todo lo amado. Vacío es el punto donde convergen las sombras, la familia y el propio sujeto lírico ante su circunstancia. (des)equilibrio es el desenlace metafórico y literal, simboliza (como su nombre lo indica) un estado de balanza entre lo temático y lo formal, a modo de espejo: como un vacío frente a otro.

Cómpralo en papel