No hay leyes para escribir

¡Publicamos un inédito de Jardiel Poncela!

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Reproducimos, por su interés, la nota de prensa que EFE ha difundido:
Las obras completas de Enrique Jardiel Poncela se publicaron en cinco tomos con más de cinco mil páginas, entre las que no se incluyeron algunos textos que publicó en revistas y periódicos, como Mis viajes por los países a los que no he ido nunca, inédito en libro y que se publicará en febrero. Según el editor Daniel Pinilla, todos los textos de este libro se publicaron en los años 20 en publicaciones periódicas cuyo rastro ha seguido, para su recopilación, el nieto de Jardiel Poncela, el también escritor Enrique Gallup Poncela, autor del prólogo que llevará este libro, que será publicado por la editorial sevillana Samarcanda. Jardiel Poncela abrigó la idea de reunir estos artículos y reportajes en un libro porque, entre otras razones, siempre concedió enorme importancia a los viajes: "Viajar es imprescindible, y la sed del viaje, un síntoma neto de inteligencia", llegó a escribir. También dijo que la existencia de las personas debía medirse no por los años que cumplían sino por las maletas que habían usado, y que a un anciano habría que considerarlo tal no porque hubiera cumplido 80 años sino porque hubiera desgastado más de treinta maletas y baúles.

El escritor recorrió Estados Unidos, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Argentina, Brasil y Uruguay y, según su nieto Gallup Poncela, estos desplazamientos debieron suponerle "casi un instrumento de trabajo, a juzgar por el gran cosmopolitismo" que hay en sus novelas y comedias y "por las magníficas descripciones que hace en ellas de varias grandes capitales del mundo". Aún con tanto recorrido, por su desbordante imaginación o por sus ansias viajeras, escribió esta serie de viajes imaginarios, "más falsos que un billete de diecisiete pesetas", como él solía decir. A través de estos quince textos, Jardiel recorrió Manila, la Dinamarca de Hamlet, la Suiza del Mont-Blanc, Italia, Inglaterra, Manila, algún barrio de Nueva York, algunos lugares con tierras movedizas, algunas sierras innominadas y hasta un lugar llamado "Loperelejos", entre otros destinos ideales para descubrir en tren y otros a los que llegar en coche -pensaba que sólo recorriéndolo en coche se conocía bien un país-. Pero de todas estas crónicas y reportajes, uno respondió a un viaje cierto, el que abrirá el libro y que se publicó por entregas en la prensa con el título de El "raid" Madrid-Zaragoza en sexquiciclo.