No hay leyes para escribir
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La conexión entre el Poder y el Balón de la mano de un periodista de raza

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Miguel Ángel Lara es un pedazo de periodista. No lo decimos porque sea amigo de esta casa, sino porque es la verdad. Un tipo que acumula décadas informando lo que se cuece en torno a lo más granado del balompié nacional e internacional. De hecho, se trata del habitual enviado especial del diario Marca (el periódico más leído en España) allá donde compita la Selección Española de fútbol. Editorial Samarcanda tiene el enorme placer de presentar una obra deslumbrante, algo que podríamos llamar el legado literario de un reportero de raza.

Echemos un vistazo a la sinopsis, si les parece buena idea. No hay que mezclar el fútbol con la política… más que nada porque es innecesario: viven juntos desde que el balón echó a rodar. En cualquier parte del planeta la fascinación que provoca el deporte de masas por excelencia va de la mano de su relación con las esferas del poder. Da igual la ideología o la época, momentos de paz o cuando el mundo arde bajo el ruido de las armas. El fútbol fue un pilar en la Italia de Mussolini o en la España de Franco, como lo fue en la Unión Soviética con la figura de Lavrenti Beria o en la Alemania Oriental con la cabeza de la Stasi al mando del Dinamo de Berlín. Lo fue en las dictaduras Sudamericanas de los años 70 y en los procesos de independencia de los países africanos.

Este libro recoge treinta historias reales de esa relación entre el fútbol y el poder, episodios en los que, al final, aparecen dramas humanos de jugadores, entrenadores o directivos que se vieron en medio de ese potente atractivo que el balompié provoca en los políticos sea cual sea su ideología raza o color. Personajes grandes y pequeños de un deporte poderoso como ningún otro.