No hay leyes para escribir

Alicia López León te muestra qué es TU corazón

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Cuando en Editorial Samarcanda recibimos una propuesta de publicación por parte de Alicia López León, nos resultó complicado discriminar qué género de libro se nos había ofrecido... hasta que nos dimos cuenta de que etiquetar es algo necesariamente limitante y no aporta demasiado. Así que nos dejamos contagiar por las aventuras de Angelito Corazón y permitimos que este libro tan peculiar (una auténtica guía para "buscadores") y poco dado a cánones establecidos se probara en el mercado.

Quien desee asomarse a la sinopsis de esta maravilla, sírvase echar una ojeada a las siguientes líneas: Angelito Corazón es un niño solitario, temeroso y triste, que se refugia a menudo en su propio mundo imaginario para escapar de la realidad que le ha tocado vivir. Es un niño "de ninguna parte" que, allá donde va, se convierte en blanco de los abusos y burlas de sus compañeros. Cada noche, Angelito lanza un deseo al universo, mientras se regocija bajo el influjo de la hermosa luna y su séquito de brillantes estrellas, a las que siente, sin saber por qué, muy dentro de su pecho.

Un buen día, Angelito Corazón se ve empujado a huir del colegio, refugiándose en un bosque cercano. Una vez en la naturaleza, el niño toma conciencia de una voz, que intenta comunicarle un mensaje. Angelito se da cuenta de que ya ha oscurecido y se prepara para pasar la noche a los pies de un roble centenario. Pero al quedarse dormido, el árbol bajo el que se cobija despierta de un largo sueño sueño y sus ramas, enredándose presurosas en el cuerpo de Angelito Corazón, lo arrastran hacia el interior de la tierra, ocultándolo al mundo, quién sabe si para siempre.

Al abrir los ojos, Angelito Corazón, acompañado únicamente por su "dado de la suerte", descubre que está en un mundo azul, coronado por una gigantesca luna índigo. Un mundo mágico y extraño, que le deparará muchas sorpresas y aventuras, además de amigos insospechados, que no dudarán en acompañarle, en su búsqueda del camino de vuelta a casa.

Como colofón a un libro que no dejará indiferente a nadie, una obra que es un auténtico despertador emocional, hay que destacar que el prólogo lo firma un grande: don Emilio Carrillo. Por algo será.