No hay leyes para escribir

Iván Albarracín

Iván Albarracín

Sobre el autor

Manuel Gris e Iván Albarracín coincidieron por primera vez en una escuela de escritura de la ciudad de Barcelona en un ya lejano 2012. Manuel estaba ultimando los últimos retoques de la que fue su primera novela publicada, “Quizás esto tampoco sirva para nada”, e Iván empezaba la que sería la primera parte de su trilogía negra distópica, “El Universo dormido” y “Las crónicas de la ciudad en llamas”. Manuel era un admirador de Charles Bukowski, Chuck Palahniuk y Michel Houellebecq, mientras que Iván no dormía porque leía sin parar a John Connolly, Carlos Ruiz Zafón y Dennis Lehane. En teoría, mundos opuestos. ¿Seguro? Para nada. El humor ácido y la rebeldía ante una sociedad que se deshace como un azúcar en un café unen más que los gustos dispares de cada uno. Ambos son fundadores de la PAE (Plataforma de Adictos a la Escritura), una asociación sin ánimo de lucro que, mediante charlas, actividades y eventos, desea promover la cultura y ayudar a escritores noveles a encontrar su lugar en un mundo cada vez más difícil. “La odisea de Pancho Himmler y Paco Klingon” es la primera de una trilogía de humor ácido e irreverente que pretende dar la vuelta a los valores más tradicionales e hipócritas del mundo en que vivimos.

La odisea de Pancho Himmler y Paco Klingon

Lo que están a punto de leer es la historia real sobre la fuga de dos internos del centro de Salud de Nuestra Señora de la Razón Perdida, contada por ellos mismos. Todo el mundo cree saber quiénes son Torcuato Campany Vilalta y Francisco Oms Gordo, más conocidos como Pancho Himmler y Paco Klingon. La opinión pública ha dictado sentencia, pero ¿son dos locos peligrosos para la sociedad o es la sociedad un peligro para ellos? ¿Sabemos la verdad que hubo tras su historia? Por mucho que podamos verlos como monstruos o bufones, ellos se escaparon por un motivo que nadie se ha interesado por explicar. ¿Quieren saber la verdad o rodearse de las mentiras que nos contaron? Ustedes eligen. Si optan por la mentira, quédense en el sofá y no hagan nada. Si prefieren conocer lo que ocurrió realmente, no tienen más que abrir las páginas de este libro. Porque al fin y al cabo, ¿qué no harían ustedes por una madre?

Cómpralo en papel