No hay leyes para escribir

Joaquín Arbide

Joaquín Arbide

Sobre el autor

Joaquín Arbide nace en 1941 en la provincia de Badajoz. Su niñez, infancia y juventud transcurren en Tetuán (Marruecos). En 1957 llega a Sevilla donde cursa “Preu” en el Instituto San Isidoro y después Filosofía y Letras en la Universidad Hispalense. A lo largo de su vida trabaja en distintos medios de comunicación: radio, prensa, televisión, teatro, cine y publicaciones digitales. Radio en La Voz del Guadalquivir, Radio 80, Radio Andalucía, Radio Lebrija y Onda Sevilla Radio. Prensa en Pueblo, Diario Sevilla, Diario Sur Oeste, Informaciones de Andalucía, Tierras del Sur y Torneo. Televisión para Canal Sur y en Giralda tv” Dirige el Teatro Universitario de Sevilla y la compañía Tabanque, con la que consigue un Premio Nacional de Teatro. Realiza cine independiente y alternativo, obteniendo premios en certámenes nacionales a guion, adaptación musical, interpretación y dirección. Desde el año 2000 se dedica a la literatura, habiendo publicado un total de veinticuatro títulos, entre los que cabe destacar: Sevilla en los 60, La leyenda de Joaquín Romero Murube, Sevilla en los bares, Sevilla en la retina, Divagando por el Museo de Sevilla y Plaza del Duque.

El catecismo erótico

Hay tantas formas de hacer el amor, de practicar el sexo, como seres humanos poblamos esta aldea global. Heterosexuales, bisexuales, homosexuales, lesbianas y gays llegan a los mismos finales, consiguen los mismos objetivos, aunque por caminos distintos. Todos, consciente o inconscientemente, llevan consigo su dosis de erotismo. En este libro contemplamos el fenómeno erótico desde multitud de ángulos y vertientes. La narrativa dramática, la poesía, el cine, el teatro, la pintura, la escultura, el humor, los sentidos, las costumbres, las tradiciones populares, los personajes de la Historia, la gente de la calle, la publicidad, la política, la fotografía, la fantasía… Y todo ello, salpicado de unas narraciones breves, a modo de cuentecillos fantásticos y de algunos ensayos, cuyo protagonista es siempre el erotismo. El sentido de lo erótico viaja con nosotros. Está dentro de nosotros. Quizás debido a que el erotismo implica fantasía e imaginación, se convierta en cosa privativa de algunas mentes concretas. Cabe la posibilidad de que algunos/as, no lleven la suficiente dosis de erotismo en los bolsillos. Todavía están a tiempo.

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