No hay leyes para escribir
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Mery Velasco

Mery Velasco

Sobre el autor

Sus padres la dejaron en una gasolinera con unos 9 años. Volvieron a por ella, así que ahora, cada vez que pasan por un surtidor, bloquea las puertas. Nació en 1989 y es puntaumbrieña, de Punta Umbría, vaya. Pese a ser de costa, su tono de piel siempre ha sido blanco roto a lo sumo y ha pasado una parte importante de su vida en Sevilla, donde estudió Publicidad y RRPP. Más tarde hizo el curso de Creatividad en la escuela The Atomic Garden en Madrid y allí reside actualmente donde trabaja como copywriter. En 2017 creó @borde_borde y reparte zascas siempre que el tiempo se lo permite. Aunque suele invertirlo en comer chocolate. Su lema es: Una sonrisa lo vale todo. Una sonrisa con dientes de oro vale más.

La asunción vive arriba

La figurita de un perro que debería cambiar de color según el clima, aunque no lo hace porque no le da la gana, es tan solo un personaje más de esta historia, pero no por ello menos importante. Un saludo a este can y gracias por tu papel. Asunción, mujer oronda y sesentona que alcanza un nivel de descaro por cada año vivido, es la reina y señora de un patio de vecinos al que se muda una ingenua joven. La Nueva, apodo que recibe la chica, sin votación alguna, se instala bajo la vivienda de aquella, quien hace lo que le da la gana por el permiso que le otorga la edad, porque siempre lo ha hecho y porque nunca cambiaráááá, como nos canta en alguna ocasión. Alcanzada por todos los vaivenes de su vecina, adicta a sus historias y temerosa ante las salidas que pueda tener, la joven nos narra con detalles los acontecimientos de esta gigante de barro, que aprendió a hacerse sabia ante la vida y a mirarla con optimismo. Y, como maestra vital que es Asun, cuando tengas un ligue que no se lanza, deja las sutilezas y usa su frase: <>.

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